Francis Frith

¿Alguna vez compraste, escribiste y mandaste una postal? ¿A tus amigos o familiares? Mi abuela viajaba con etiquetas ya listas para pegarlas a las dichosas tarjetas que mandaba a sus amigas y me obligaba a hacer lo mismo. Decía que a través de sus postales las personas que quedaban en casa podían “trasladarse” a los sitios de las fotos y que era un detalle amable para con ellas que por alguna razón no podían viajar y que fueron catalogados en la industria turística como “viajeros de sillón”. Seguro que en tiempos de Instagram y Facebook las ventas de tarjetas postales están en sus niveles más bajos pero uno de los primeros fotógrafos de viaje (si no el primero que se conoce) basó su carrera prácticamente en ellas. Y fue un excelente negocio.

Francis Frith nació en Inglaterra y después de tener una tienda de comestibles y hacer alguna que otra cosa se interesó por la fotografía. Vendió su tienda con una excelente ganancia, montó un estudio fotográfico en Liverpool y en 1856 empacó y se fue para el Medio Oriente.

Tienes que pensar en esos tiempos. Era 1856. Las condiciones de viaje eran precarias. Los traslados de un lado a otro eran eternos. Este hombre andaba con tres cámaras: una estereoscópica y dos de gran formato que daba negativos de ocho por diez y dieciséis por veinte pulgadas. Montado quizás sobre un camello; retratando el Desierto del Sahara, totalmente a merced de una tormenta de arena, con un procedimiento que involucraba una clase de explosivo cuya base es la celulosa Nítrica. (Frith usaba el proceso de Colodión Húmedo que había sido inventado recientemente por Frederick Scott Archer en reemplazo del calotipo que a su vez había sustituido al dagerrotipo) ¡Imagínate! Había que sensitivizar las placas de vidrio in situ, el calor, la arena, los insectos….

Fue uno de los miembros fundadores de la Sociedad Fotográfica de Liverpool y expuso retratos y paisajes con muy buenas críticas. Creó una empresa de impresiones fotográficas y sus viajes a Tierra Santa y a Egipto establecieron su fama como fotógrafo de viajes. Entre 1856 y 1860 hizo tres viajes más, saliendo a Damasco y a otros destinos asociados con la vida de Jesucrito. Volvió a Egipto viajando a la parte más Sur del Nilo. Sus imágenes del templo en Soleb, casi un kilómetro al sur de Cairo, representaron a todas luces un antes y después en fotografía viajera. A pesar de las condiciones ya mencionadas, sus negativos eran de un nivel técnico consistentemente alto.

 

Facade of the smaller temple, 1857, Nubia

Fachada del templo pequeño ca.1857 Nubia.

Frith tomó varias veces a los monumentos importantes combinando los primeros planos con aquellas tomas que mostraban los detalles. Para la época, la claridad de sus imágenes fue de inmensa ayuda a los arqueólogos. Sus imágenes tienen fuerza compositiva y muestran un entendimiento de la luz que le da un valor estético a prueba del paso del tiempo.

 

Del Este c1857, Cairo

Cairo ca 1857.

 

El muro de San Pablo c1857, Damasco

El muro de San Pablo 1857 Damasco.

 

La piscina de Hezekiah c1857, Jerusalem

 

La piscina de Hezekiah, ca. 1857, Jerusalem

La experiencia de Francis como impresor le dio una ventaja comercial con respecto a sus colegas que le permitió obtener buenos ingresos y sus imágenes lo convirtieron en un importante fotógrafo. Sus fotos fueron exhibidas ampliamente, vendidas en serie y como souvenir en forma de las ya mencionadas postales.

Francis acompañaba sus imágenes con extensos comentarios sobre lo difícil de sus aventuras. En 1859 publicó con su empresa Francis Frith & Co. en Surrey, Egipto y Palestina fotografiada y descrita por Francis Frith, que fue el primero de una serie de álbumes de magnifica factura que contenía muchos de los notas de sus diarios. En 1862 publicó una edición limitada de La Biblia de la Reina ilustrada con fotos de sus viajes a Tierra Santa. Después de sus viajes por el medio oriente, Frith se dedicó a documentar aquellos pueblos que tuvieran interés histórico o turístico en su Gran Bretaña. Con el tiempo contrató otras personas para que tomaran las fotografías pues tenía tanto éxito que no podría cumplir con la demanda. Con su hábil vena empresarial, rápidamente convirtió a F. Frith y Cia.  en la firma de ediciones fotográficas más grande del siglo XIX. Esta empresa siguió después de la muerte de Francis en 1989 con sus herederos quienes la tuvieron hasta 1971. Aún hoy es recordada como la editora de postales más grande del Reino Unido.

 

El Pueblo 1890, Selworthy GB

El Pueblo, 1890 Gran Bretaña

 

Cookham Moor, ca. 1890, GP

Los Viajantes, Cookham Moor 1890, Gran Bretaña.

Los trabajos de Frith pueden encontrarse en el Art Institute de Chicago y en el Museo Metropolitano de Nueva York así como también en el Museo Victoria y Albert de Londres entre otros.

Puedes leer más sobre Francis Frith en www.leegallery.com y ver más de sus imágenes en www.francisfrith.com.

Hasta pronto.

 

 

Fuentes

 

Wikipedia

Museo de Alberto y Victoria, Londres.

www.frithphotos.com

 

Fuente: detodounfoco

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